Puedes encontrar los criterios de ordenación en la introducción al DRAE, "Advertencias para el uso de este Diccionario", subapartado 5.3, "Acepciones":
5.3. Acepciones
Tanto las acepciones correspondientes al lema principal como las de una forma compleja, aparecen, como antes veíamos (v.§ 4.3), numeradas si son más de una.
El orden en que estas acepciones se recogen en cada entrada responde a la aplicación sucesiva de varios criterios.
5.3.1. En primer lugar, la categoría gramatical a la que corresponde cada acepción. Siguiendo una larga costumbre, que comparten otros muchos diccionarios, las marcas gramaticales, si afectan a varias acepciones consecutivas, solo aparecen en la primera, y dejan de ser efectivas cuando aparece otra marca gramatical. El orden más frecuente dentro de un artículo, como, por ejemplo, bajo, ja, que tiene acepciones adjetivas, sustantivas, adverbiales y preposicionales, es este:
· Encabezan el artículo las acepciones adjetivas (1 a 23, en el artículo mencionado; solo la acepción primera lleva la marca «adj.»).
· Le siguen las acepciones sustantivas; primero las masculinas y femeninas -con la marca «m. y f.»– y, a continuación, las masculinas –«m.»–, femeninas -«f.»-, comunes en cuanto al género -«com.»- y ambiguas -«amb.»-. (En bajo, ja se trata de las acepciones 24 a 36; la acepción 24 lleva la marca m. -‘sustantivo masculino’-, que deja sin efecto la marca adjetiva de la primera acepción). Si hay acepciones sustantivas que solo pueden aparecer en número plural, van a continuación de las que pueden aparecer en singular o plural indistintamente; la marca correspondiente a aquellas es «pl.», que se une a la marca sustantiva anterior para formar una secuencia de marcas «m. pl.» (o, en su caso, «f. pl.»). En el caso de bajo, ja, las acepciones 33 a 36, masculinas todas, solo pueden presentarse en plural.
· Aparecen después las acepciones adverbiales («adv.»; acepciones 37 a 42 de bajo, ja).
· Van al final las acepciones correspondientes a la preposición («prep.»; acepciones 43 a 49 en el caso del artículo citado).
Si se trata de un artículo en el que se suceden acepciones verbales de distintos tipos, como, p. ej., dar:
· Aparecen en primer lugar las acepciones transitivas («tr.»; acepciones 1 a 30, en el artículo mencionado).
· Siguen las acepciones intransitivas («intr.»; números 31 a 47).
· Van al final las acepciones pronominales («prnl.»; números 48 a 53, en el caso de dar).
No obstante, criterios de lógica interna del artículo pueden alterar este orden. Así, en un artículo como boa, la acepción sustantiva femenina correspondiente al animal aparece antes que la masculina, donde se define la prenda de abrigo llamada así por su semejanza con el reptil. De igual modo, el sentido intransitivo fundamental de entrar aconseja que sus 26 acepciones intransitivas precedan a las 4 transitivas.
5.3.2. Dentro de cada grupo de acepciones correspondiente a una categoría gramatical, el orden es el siguiente:
· Aparecen primero las acepciones sin marcas de otro tipo. Entre ellas, se tiende a anteponer las acepciones de uso más frecuente y posponer las de empleo esporádico.
· A continuación aparecen las acepciones marcadas, por este orden:
― Acepciones con marcas correspondientes a niveles de lengua («cult.», «vulg.»...) o registros de habla («coloq.»).
― Acepciones con marcas técnicas (Astr., Carp., Fil., Geom., Ling., etc.).
― Acepciones con marcas geográficas. Primero las de España (Esp., Esp. occid., Esp. orient., Ar., Ast., Jaén, Val., etc.) y después las de América y Filipinas (Am., Am. Cen., Am. Merid., Am. Sept., Arg., Bol., Filip., etc.). Las marcas de orden geográfico superior al de las comunidades o provincias -en el caso de España (Esp., Esp. occid., Esp. orient.)- o al de las naciones -en el caso de América (Am., Am. Cen., Am. Merid., Ár. guar., etc.- van en primer lugar; las marcas provinciales, de comunidades autónomas (en España) o de naciones americanas y de Filipinas siguen el orden alfabético.
― Acepciones con marcas cronológicas. Por este orden: «p. us.», «desus.», «ant.», «germ.».
· Las acepciones que incluyen marcas correspondientes a la intención del hablante («despect.», «irón.», etc.) o a su valoración con respecto al mensaje («malson.», «eufem.») no tienen una colocación fija, aunque tienden a posponerse a las que carecen de otro tipo de marcas.
Naturalmente, la lógica puede imponer cambios también en esta ordenación. En el artículo ángulo, por ejemplo, la acepción con marca de geometría va antepuesta a las correspondientes a ‘rincón’, ‘esquina’ y ‘punto de vista’, sentidos derivados del anterior, pero que no necesitan marca de ningún tipo.